martes, 7 de abril de 2026

Marcha caminera por las vías pecuarias de Espinillos por Ecologistas en Acción Alcalá de Henares.





Un año más, desde Ecologistas en Acción de Alcalá de Henares, se organizó una ruta a pie que partió desde la estación de Torrejón de Ardoz hasta el complejo rural de Espinillos, situado en el término municipal complutense.

Los caminos públicos, que nos pertenecen a todos y todas, fueron el hilo conductor de esta iniciativa, que reunió a personas interesadas en redescubrir el valor de estos espacios. A tan solo quince minutos de la ciudad, los participantes pudieron disfrutar de un entorno de gran belleza, explorando la riqueza de su ecosistema periurbano, su historia y las posibilidades de futuro que alberga.

A lo largo del recorrido, no solo se caminaron senderos que conectan naturaleza y memoria, sino que también se generó un espacio de reflexión sobre el uso y la protección de estos terrenos, accesibles gracias a la red de caminos públicos que allí confluyen. Porque, como ciudadanía, tenemos el derecho —y también la responsabilidad— de participar en las decisiones sobre el entorno que nos rodea.

Esta caminata se llevó a cabo como una forma de reivindicación, con el objetivo de proteger estos terrenos y evitar su urbanización.


En una hermosa mañana, unas treinta personas nos adentramos en las aproximadamente 170 hectáreas de estos históricos terrenos, situados en el término municipal de Alcalá de Henares y recientemente adquiridos por el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz.

A medida que caminábamos, podíamos imaginar la vida que estos parajes habían acogido a lo largo de los siglos, mientras disfrutábamos del aire puro, los paisajes abiertos y la sensación de descubrir un lugar que combina historia, naturaleza y memoria local. Cada sendero y cada rincón parecía susurrar historias olvidadas, convirtiendo nuestra excursión en un viaje al pasado y en un redescubrimiento del presente.
El objetivo es poner en valor estos caminos públicos como parte del patrimonio natural, histórico y cultural de los municipios, además de reivindicar su conservación y uso público.

Espinillos es un espacio natural, antaño agrícola, asociado a los ríos Torote y Henares. Forma parte de un corredor ecológico que está protegido por la Red Natura 2000.

Pasamos junto al río Henares

Un milano real sobre nuestras cabezas revoletea en busca de alguna presa,  rapaz catalogada en España como "en peligro de extinción"
La población de esta ave, elige para reproducirse lugares forestales al pie de los montes y media montaña, con zonas cercanas abiertas en valles, zonas despejadas de campiña y cultivos, y cada día más  próximas a núcleos urbanos con la intención de buscar alimentos.

Una zona agrícola en deterioro progresivo en los últimos años.


Puente sobre el Río Henares, este camino que una vez cruza el río nos lleva a la población de Torres de la Alameda.

Algunos participantes en la ruta acudieron en bici desde Alcalá de Henares.

En la margen izquierda de río Henares vemos un antiguo palomar 
ver reportaje sobre estos palomares en el siguiente enlace:

La finca de Espinillos, ubicada en el término municipal de Alcalá de Henares y lindando con Torrejón de Ardoz, se encuentra estratégicamente entre la N-II y la orilla izquierda del río Henares, siguiendo el antiguo camino hacia Torres de la Alameda. Este histórico complejo rural, con raíces que se remontan al siglo XVIII, fue un testigo silencioso de la vida agraria de la región hasta el siglo XX.

A pesar de su importancia histórica, hoy la finca se encuentra en estado de abandono, con numerosas estructuras originales destruidas o deterioradas por el paso del tiempo y el vandalismo. Sin embargo, Espinillos conserva un aura de historia y memoria que invita a imaginar la vida que una vez floreció en sus muros y patios.
 

La finca perteneció inicialmente a D. Pablo de Soria y Averasturi, quien la vendió en junio de 1878 a D. José de Ahumada y Centurión. Años más tarde, en 1888, este último la traspasó al teniente coronel de caballería D. Enrique Allendesalazar y Gacitúa, incluyendo lo que entonces se describía como “un ventorro y terrenos en el Sitio de Torote y Soto de Espinillos”.

Con la llegada de este nuevo propietario, la finca cambió por completo su orientación y se convirtió en una granja experimental impulsada por la Sociedad Española contra el Ganado Híbrido, de la que Allendesalazar era fundador y presidente.

Además, estos terrenos también formaron parte de la tradición vitivinícola local, ya que aquí se elaboró uno de los vinos históricos de Alcalá de Henares, conocido como el “tinto del Soto de Espinillos”.
La soledad del paraje, su nula vigilancia y protección, lo han convertido en lugar de  grafiteros en estos últimos años.


La urraca en busca de algo de comida, en unos terrenos degradados en torno a esta finca y sucios por la acción del ser humano.


En la imagen vemos como una compañera de Ecologistas en Acción de Alcalá de Henares, recoge en una bolsa, latas y botellas, tiradas por el suelo y encima de esta antigua rueda de molino de granito, un bonito acto que recogemos en estas fotos.



Vistas desde el cerro del Viso.

Como se aprecia en la imagen aérea, se trata de uno de los pocos ejemplos que aún se conservan en el término de Alcalá de Henares de un ventorro y de un complejo agropecuario tradicional muy completo.

 Este complejo de explotación rural consta de dependencias estructuradas en torno a un patio central, viviendas, almacenes, cuadras, garajes, etc.

En cierto modo, funcionaba como una pequeña “ciudad” autosuficiente, con todas las dependencias necesarias para su actividad. Sin embargo, la escasa documentación sobre su origen, junto con las continuas transformaciones propias de este tipo de asentamientos —en uso hasta bien avanzado el siglo XX—, han contribuido a que hoy su existencia y valor pasen en gran medida desapercibidos.

El conjunto cuenta con varios elementos de interés, como un pozo con brocal de piedra situado en la entrada, dos grandes piedras de molino de granito —de origen desconocido— que actualmente cumplen una función decorativa, así como otros elementos, algunos aún funcionales, distribuidos por las distintas dependencias.

La Colada Lavapellejos : (documento proyecto de Ayuntamiento), es idónea para unir andando a Alcalá y Torrejón, aunque por algunos sitios se dificulta mucho su paso, por tener mucha hierba alta junto al Henares y lindes de fabricas que invaden las zonas hidráulicas de servidumbre  del río, esto son los 5 primeros  metros desde el borde del cauce, y está destinada a uso peatonal, vigilancia y salvamento.


Llegamos al puente del río Torote y su Colada del mismo nombre.

En esta foto del Torote, vemos como un ciclista intenta pasar por los ojos del puente, terminado de construir hacía el año 1776 con piedra extraída de una  cantera del termino de Villalbilla y ubicado en el ancestral camino de Aragón. El ingeniero Marco de Vierna elabora  este proyecto para este paso tan concurrido desde tiempos antiguos.
Como vemos los grafitis, los escombros, basura  y el deterioro de este paso es evidente, por eso la Asociación Patrimonio Complutense lo tiene en su lista roja en una relación del patrimonio Alcalaíno en riesgo.

De regreso ya a Torrejón, pasamos por el olivar .



Durante tres horas de recorrido, los integrantes de Ecologistas en Acción y de la plataforma vecinal y ambiental Proyecto Espinillos (proyectoespinillos@hotmail.com)  nos guiaron e informaron sobre los detalles y la historia de este encantador paraje, enriqueciendo nuestra caminata con su conocimiento y pasión por la conservación del lugar.

jueves, 4 de septiembre de 2025

En busca del nacimiento del arroyo Camarmilla.

El arroyo Camarmilla se origina por la confluencia de varios pequeños cauces de agua que emanan a los pies de pequeños montículos: los cerros Alajarosa, Albalate y el Diablo en la provincia de Guadalajara.
Esta confluencia de arroyos vienen a unirse entre las  localidades de Torrejón de Rey y Valdeavero, viniendo desde el pueblo de Quer otro arroyo el de la Morería, pues a dos km aproximadamente de este se unen el arroyo de la Marcuera y el de Torrejón, esta unión es el nacimiento de nuestro arroyo Camarmilla.

Miembros de la plataforma Salvemos el Camarmilla (Alcalá de Henares) en una mañana de calor aceptable llegamos sobre las 9:15 a Valdeavero en vehículo particular, dirigiéndonos por un camino en paralelo hacia Torrejón del Rey, aunque como se ve en la foto pasamos por unos metros por el peligroso arcén.
 
Nos espera un recorrido de unos 9 km aproximadamente circular, en donde veremos pequeños arroyos aquí y allí unas veces con agua cristalina, otras con agua verde eutrofizadas, ecosistema acuático que sufre excesos de nutrientes, nitratos y fosforo, causando un crecimiento descontrolado de algas y otras plantas verdes.
Los vertidos incontrolados también se ven en esta ruta, al pasar estos pequeños cauces de agua por las cercanías de pequeñas industrias locales normalmente vinculadas a la zona rural.
Desde la Plataforma Salvemos el Camarmilla de Alcalá de Henares, queríamos comprobar de primera mano estas situaciones, ya que el arroyo Camarmilla entra en dicha ciudad contaminado surcando parques y jardines, por donde le escoltan a su derecha e izquierda las instalaciones de recogida de aguas sucias y pluviales de gran parte de la ciudad, con lo cual los vertidos por aliviaderos sin filtros de retención  de solidos hace que caigan a su cauce toallitas de los wateres y otras porquerías.


En estos tramos encontramos residuos vertidos sin control.



Recogemos algunos objetos en los cauces.



En el cripto humedal, que estaba seco y con junqueras, una caseta destrozada y abandonada por el ayuntamiento que algún día quiso ser un mirador de aves.

Torrejón del Rey: en la campiña de Guadalajara.

Siempre los bonitos caballos que nos acompañan desde tiempos inmemorables ayudándonos.  



Construcciones que no han respetado los metros oportunos de separación entre estas y los cauces de arroyos, por pequeños que sean.

Lugar de cazadero del cernícalo vulgar. 

 
Vimos a una pareja de cernícalos cazando en esta campiña de Torrejón del Rey.

Vuelo rasante del cernícalo común, que por larga distancia y velocidad fue difícil captarlo mejor.

Los alegres gorriones que cada día se ven menos.

También el milano Real nos acompañó en esta mañana de cielos azules. 


El buitre negro desde las alturas rastreando algo que comer en una España que cada día hay menos ganado en el campo.

Nos paramos unos minutos a tomar un poco de agua y unos frutos secos que llevábamos en nuestras mochilas, mientras divisábamos ya de vuelta circular a la población de Valdeaveruelo y el monte del Pico Ocejón muy usado por los amantes del parapente.

Arroyos que por ciertos sitios vienen con agua clara.

Este arroyuelo en donde nos encontramos una familia de ánades reales, es el arroyo de la Dehesa Nueva y nace a los pies del cerro Torrecabrón, en la zona de la campiña en el termino Municipal de Valdeaveruelo, está a 850 metros de altitud, desembocando en el arroyo Torrejón.

La familia de ánades reales se asustó, cuando les apuntamos con la cámara de hacer fotos, es normal, todos los animales silvestres en España están muy presionados por la caza y perseguidos, desde aquí pedimos una moratoria o parón de la actividad cinegética, al menos de dos años, para que se recuperen, porque sales al campo y para ver un animal te las ves y te las deseas y ya no digamos un insecto, salvo hormigas, en el campo ya no se ven apenas insectos. Estamos sumidos en un desastre medioambiental y ecológico descomunal y el ser humano sigue con sus negocios, sus fiestas y ojos cerrados.

Ya en la zona urbana de Valdeavero.


Pilones y abrevaderos recordando que en otras épocas fueron útiles.



Ver pequeño video de 20 segundos, explicativo sobre la unión de varios arroyos para el nacimiento del arroyo Camarmilla.

 
Todas las fotos y videos son originales y realizadas por el autor de este blog.

Un recorrido desde Alcalá de Henares en coche hasta Valdeavero y luego ruta circular andando hacia  Torrejón del Rey, Valdeaveruelo y Valdeavero, 3 horas aproximadamente y unos 9 km.