jueves, 4 de junio de 2026

Basuraleza en el río Henares al paso por la ciudad de Alcalá de Henares.

 



El parque de La Isla del Colegio, lugar ya muy asiduo por las vecinas y vecinos de Alcalá de Henares, para hacer deporte, andar y acercarnos a la naturaleza próxima que nos han dejado en esta ciudad cargada de cemento y en donde los espacios abiertos y de esparcimiento no son precisamente abundantes.
En una vuelta por estos parajes periurbanos, nos hemos encontrado con demasiada basura, demasiada.

En Junio de 2021 ya este Ayuntamiento de Alcalá de Henares consiguió de finalizar la captación de la Isla del Colegio, un espacio natural que sería un pulmón para esta ciudad.






Sería un espacio de disfrute y de conocimiento del medio relacionado con el río Henares.
A día de hoy las inmediaciones cercanas del río Henares al paso por la Isla están llenas de suciedad.


Entre los siglos XIV Y XVI se establecieron cinco molinos fluviales harineros en Alcalá de Henares, sobre canales que recogían el agua a partir del cauce del río Henares.
Siglos después en el XIX se transformaron en fabricas de harinas.
Actualmente están abandonados y en ruinas el molino de las armas, el del Zulema y este de las imágenes, el Borgoñon, y totalmente destruidos el molino de la Esgaravita y el de Cantarranas, todos el el margen derecha del río Henares.
A fecha del mes de junio del 2026, todavía no está terminada la restauración de este molino Borgoño
Y parece que las obras están paralizadas.

Estos molinos fluviales aprovechaban la fuerza motriz del agua del río Henares para mover su maquinaría. Estaban condicionados a las fluctuaciones estacionales del caudal del río.
Para atenuar este problema se construyeron varias estructuras:
# "Azud" o presa en el cauce del río, para derivar y retener el agua. 
# " Caz " o canal que conducía el agua hasta el edificio del molino.
# "Socaz" o canal que devolvía el agua al río Henares.

La Isla del Colegio debe su nombre a su pertenencia al colegio mayor de San Ildefonso. Se localiza al sur de la ciudad y tiene su origen en la construcción artificial de un caz que desvió parte de curso natural del río para aprovechamiento hidráulico 

Adentrándonos un poco en la ribera del río, ya vemos los destrozos de lo que parece el paso de alguna DANA o de vientos fuertes, toneladas de maderas caídas, ramas, troncos mezclados con basura de botellas, ruedas, gomas y residuos humanos. 
 
Un lugar a escasos 300 metros de viviendas en un barrio como la Virgen del Val, verdaderamente nos sorprendió, ya que viene siendo una zona de asociaciones vecinales y socioculturales de constante reivindicaciones, y que de esta degradación medioambiental  no se hayan hecho eco, nos parece curioso, cuanto menos.

Los vecinos que en este día acudimos a ver este desastre medioambiental, no podíamos salir de nuestro asombro y ver como se han destruido los caminos con el peligro de accidentes que ello supone para la ciudadanía, que quiera dar una vuelta por la ribera derecha del Henares.


Más basura, y acumulación de residuos humanos por el incivismos. 



Toneladas y toneladas de madera seca que puede provocar incendios irreparables en nuestro ecosistema periurbano, mezclado con muchísima suciedad de botes, plásticos, etc.  



El río Henares al paso por el el barrio de la Virgen del Val, va sucio y contaminado. Desde aquí queremos advertir a las muchas personas que van por la zona con perros, que por favor no dejen que se metan al agua, ya que es perjudicial para su piel y les pueden salir afecciones cutánea, con el consiguiente coste en las clínicas veterinarias.

Lo que podía ser un vergel, es un lugar seco con peligro de incendios y arboleda caída y no retirada por el Ayuntamiento de esta ciudad.


La fauna es la más afectada por tantísima contaminación como hay en el río.
al fondo de la imagen vemos una garza real y en un primer plano el ánade real macho,  imagen esta tomada por nuestro colaborador en este reportaje y amigo https://www.facebook.com/pacoperezdesign/

La presa de Cayo
Después de lo visto en esta zona de la ciudad, instamos  a las concejalías responsables a que pongan solución a este desastre medioambiental, que va en perjuicio de la flora y fauna tan escasa cada día más, de nuestro entono.

 
Por esta causa es por lo que vemos de vez en cuando a ánades reales en algunas rotondas con fuentes, en piscinas privadas y otros espacios en la ciudad, ya que huyen de la contaminación de las aguas y riberas del río Henares.

sábado, 2 de mayo de 2026

El Humedal de El Sueño: un tesoro natural por recuperar en Espartales norte.

Una vez más queremos rescatar del olvido el Humedal de El Sueño.
Situado en Espartales Norte, un enclave de gran valor ecológico que sigue siendo desconocido para muchas personas de Alcalá de Henares.

Ya en 2003, la revista municipal Nuestro Barrio, en su sección Proyectos de nuestros barrios, hacía referencia a unas lagunas en el camino del Sueño, en la zona noroeste de la ciudad, donde con el tiempo se desarrollarían las urbanizaciones de Espartales norte.
Aquella mención ponía sobre la mesa la existencia de ese espacio singular, que hoy sigue esperando la atención que merece.

Camino actual del Sueño, al fondo podemos ver la antigua Finca de El Sueño, hoy en desuso.

Siguiendo el camino ya vemos al fondo el humedal y mientras llegamos observamos un bonito árbol del amor que creció espontaneo. 


El humedal está formado por una serie de lagunas naturales que pese a su potencial se encuentran actualmente deterioradas con presencia de vertidos y escombros y signos evidentes de abandono.

Vertidos y escombros.

Este espacio ocupa aproximadamente 10 hectáreas y su origen está ligado a la extracción de áridos que  tuvo lugar entre finales de los años 70 y mediados de los 90. Tras el cese de la actividad, sin una adecuada restauración ambiental, la cercanía del nivel freático favoreció la aparición de estas lagunas, dando lugar a un ecosistema de gran interés.

En un contexto como el de Alcalá de Henares, donde la expansión urbana, las infraestructuras y la presión sobre los recursos naturales no han dejado de crecer, espacios como este adquieren aún más importancia.

Un resto de una columna.

Su degradación supone la pérdida de oportunidades para el disfrute ciudadano en contacto con la naturaleza y la practica de actividades al aire libre.


Además, no hay que olvidar que en España muchas especies (aves, mamíferos, peces, flora) se encuentra gravemente amenazadas. La conservación de enclaves como el humedal de El Sueño contribuye directamente a frenar esta pérdida de biodiversidad.

Por ello resulta fundamental proteger este espacio, preservar su hábitat natural y garantizar la conservación de su flora y fauna. Evitar su degradación y avanzar en figuras de protección como la de Zona Especial de Conservación, sería un paso clave para asegurar el futuro.

El humedal está compuesto por varias lagunas de pequeño tamaño, rodeadas por una vegetación característica formada por carrizos, juncales y cañaverales. En las zonas intermedias crecen especies arbóreas propias de áreas húmedas donde el nivel freático se mantiene próximo a la superficie.

El resultado es un paisaje singular, con vegetación riparia, como carrizo, hinojo, retama, junco, zarzas, rosales silvestres, y ejemplares de tarayes, olmo, chopo, sauce o moreras, además de plantas tradicionales de la zona como el regaliz o paludú.

Este enclave atrae a una notable diversidad de fauna. Entre las aves destacan especies como el milano real, el cernícalo común, el ratonero, o incluso buitres que sobrevuelan la zona, también es posible observar a abubillas, pitos reales, colirrojos tizones, currucas, papamoscas, carboneros, urracas, mirlos, gorriones, jilgueros, verderones y verdecillos, ruiseñor, perdiz roja, oropéndolas, grajillas, o carriceros entre muchas otras.

A ellas se suman aves acuáticas como la gallineta europea y ánade real, así como anfibios (rana común y sapo corredor), reptiles (culebra escalera), y pequeños mamíferos como el conejo. Esta biodiversidad convierte al humedal en un autentico refugio de vida en plena periferia urbana.

Rana común en el humedal de El Sueño.


Además de su valor ecológico, este espacio tiene una importante dimensión histórica. El humedal está vinculado a los antiguos viajes del agua o qanats, canalizaciones subterráneas que durante siglos abastecieron de agua a Alcalá de Henares. Desde finales del siglo XV hasta hace pocas décadas, estos sistemas fueron fundamentales para el suministro de la ciudad. 

Entre los principales viajes del agua documentados se encuentran los de Jesuitas, Finca del Ángel, El Sueño (Espartales Norte) El Chorrillo, Villamalea (Espartales Norte y Campus Universitario) y El Carmen.

En particular el viaje del agua procede de la Finca del Sueño, junto con el de Villamalea abastecieron al acuartelamiento de Ciudad del Aire.

Este legado forma parte de la memoria colectiva de Alcalá de Henares y refuerza la necesidad de conservar, no solo el entorno natural, sino también su patrimonio hidráulico. 

En este enlace podemos ver el cuaderno del Campus Universitario que habla de los descubrimientos de los viajes del agua en Villamalea, El Carmen, etc.

                                                                               

Antigua finca de El Sueño, actualmente en desuso. 

Zarzales y rosales silvestres  se ven junto a la laguna.


Estos terrenos del humedal son de  propiedad privada y están situados a menos de 300 metros de las urbanizaciones de Espartales Norte que el Ayuntamiento de Alcalá de Henares debería tener en consideración y proteger. De cara a futuras expansiones de estos barrios del norte de la ciudad, sería conveniente evitar la construcción de viviendas, calles o carreteras en dichos espacios.



En estas imágenes podemos observar diversas especies de fauna en el entorno de Espartales Norte y Sur. El buitre negro sobrevuela los cielos de la zona, mientras que el pájaro moscón construye su característico nido en forma de bolsa colgante en árboles como sauces y chopos, generalmente cerca de arroyos, humedales, ríos y lagos. Asimismo, un joven colirrojo observa con curiosidad su entorno más cercano.

Ver vídeo 

Un grupo de vecinas y vecinos recoge y toma notas sobre la flora y la fauna del entorno para, posteriormente, elaborar este reportaje y darlo a conocer.

En definitiva, el humedal de El Sueño es mucho más que un espacio degradado: es una oportunidad, un lugar donde naturaleza, historia y ciudad se encuentran y cuyo futuro depende de la voluntad colectiva de protegerlo.


Conservar los humedales no es solo una cuestión ambiental; es una inversión en salud, biodiversidad y calidad de vida. Recuperar el sueño es en cierto modo, recuperar una parte esencial de Alcalá de Henares.

El Milano real muy asiduo por nuestros cielos en busca de su alimento.
Todas las fotos son inéditas y del lugar.

Crónicas y publicaciones de prensa local a propósito de este reportaje.